Archivo del 14/08/2008
¿Y después?
El gobierno italiano, en una acción que nos trae recuerdos de situaciones que considerábamos irrepetibles, ha decidido que los miembros de la etnia gitana que residen en su territorio merecen “disfrutar” de un status por el que se pueden conculcar de manera sistemática, sus derechos fundamentales. El Parlamento Europeo ha puesto el grio en el cielo pero sin que la cosa haya pasado a mayores.
Dado que “ocurrencias” como la presente son algo común en la más reciente historia de la vida política italiana, creo que va siendo hora de que se empiecen a tomar medidas profilácticas antes de que la infección se extienda por otros Estados y que, tras los gitanos, otras minorías puedan ver conculcados sus derechos fundamentales. Si tenemos en cuenta algunas actuaciones de la UE en ocasiones anteriores, y por cuestiones de menor gravedad, no sería exagerado solicitar, como primeras medida, la exclusión temporal de Italia de todas las instancias de decisión europeas en tanto no se derogue una legislación que nos recuerda, en el mejor de los casos, al apartheid sudafricano y, en el peor, las prácticas nazis que por desgracia son frecuentes en otros paises autocalificados demócratas como es el caso, por ejemplo, del Estado de Israel.
Hijos del odio
Cuando vi la película Todos Estamos Invitados, acudió a mi memoria mis 15 años de permanencia en el País Vasco y las experiencias por las que pasé en dicha etapa.
Así nació la idea de este artículo, que simplemente pretende poner por escrito las reflexiones que sobre el tema se me ocurren a partir del conocimiento personal y por tanto limitado e imperfecto de esta problemática.
De todos esos años, donde se dieron muchas situaciones incomprensibles, una sobre todas las demás, quedó grabada permanentemente en mi memoria. En una de mis clases, en las que acostumbraba a plantear debates sobre la situación del P. V., el nacionalismo y ETA, una muchacha de apenas 15 años sentenció que el mejor hijo de guardia civil era aquél que cuando nacía se le estrellaba contra una pared.Esta frase puesta en boca de una adolescente, tomaba un aspecto aún más monstruoso que la propia sentencia en sí.La muchacha que dijo esta frase, formó parte años después del Comando Madrid y fue detenida y extraditada a España por su participación en múltiples atentados.
Hay que añadir como dato revelador, que aunque ella nació en Vizcaya, sus padres provenían de otras provincias no pertenecientes a Euskadi, a pesar de lo cual en sus declaraciones se proclama defensora de las tradiciones de sus antepasados vascos y reivindica el derecho de matar y expulsar a los que no son vascos de su país. Leer el resto de esta entrada »