Carta del editor, agosto 2008
Estimados/as amigos/as, aunque agosto no sea un mes propicio para según que lecturas no queríamos dejar pasar el mes sin que LIF apareciese con, al menos, un par de artículos nuevos.
Esperamos que a partir de setiembre podamos normalizar los contenidos e incluso incorporar alguno nuevo en lo que queda de este mes canicular y en el que España entra un letargo aún más profundo del que suele acompañar su vida social los otros once meses restantes.
En el momento en que escribimos este editorial algunas cosas graves suceden en el mundo sin que, practicamente, ninguna voz se alce para denunciarlos. Un nuevo conflicto sacude el Este de Europa y en la lejana China han comenzado los Juegos Olímpicos a los que, al final y a pesar de todo, han asistido representantes de los países que más debían velar por el cumplimiento de las promesas chinas en materia de respeto a los Derechos Humanos. Obviamente \”bussines is bussines\” y muchas de las declaraciones altisonantes, incluso realizadas el mismo día en que pisaban tierra China como el caso del Sr. Bush (que desfachatez que el presiudente de un país en el que se aplica la pena de muerte y se violan los Derechos Humanos de manera sistemática, aunque sea allende sus fronteras, se atreva a exigir a nadie lo que el es incapaz de cumplir, se han quedado en pura \”agua de borragas\”, declaraciones para la galería (¿a quien creen que engañan?) y dichas siempre con la \”boca pequeña\”
En fin, amigos y amigas, hasta el próximo número