Archivo del 05/07/2010
La sociedad incivil
Por encimas de las estructuras sociales organizadas, lo que podemos denominar el “establisment”, tiene cada vez más preponderancia lo que se conoce como la “sociedad civil” , intentos loa bles por cambiar las cosas al margen de los poderes establecidos y que como todo en esta vida tiene también su contraparte en el lado oscuro, la sociedad incivil.
En nuestro país, en el que la capacidad de asociarse es absolutamente ridícula más allá del fútbol, se comienza a dar un fenómeno digno de estudio y es la movilización de esa capa de ciudadanos inciviles que cada día con mayor fuerza y alboroto se adueñan de nuestras calles para expresar su indignación contra todo aquello que atenta contra las sacrosantos mandatos de la iglesia mayoritarioa en nuestro país que es la católica. Seguramente en otro país estos mismos energúmenos pertenecerían a las alas más intolerantes de cualquiera de las múltiples religiones dominantes a lo largo y ancho del muno y pedirían las mismas cosas: eliminación del derecho al aborto, encarcelamiento de los homosexuales, restricción de libertades sociales……, vamos lo mismo que se pide aquí pero con turbantes o tirabuzones.
Hace algunos días algunos cientos de personas pertenecientes a esta parte de la sociedad perfectamente prescindible se manifestaban en Madrid exigiendo que el TC, ese desprestigiado TC por su absoluta inoperancia debida a sus múltiples hipotecas políticas, suspendiese cautelarmente la nueva “Ley del Aborto” que acaba de entrar en vigor ante la demanda de inconstitucionalidad presentada por el nuevo partido del progreso, el anteriormente conocido como Partido Popular y actualmente reconvertido en defensor de los débiles, los trabajadores, los pensionistas y todo aquel que se le ponga a tiro y que pueda estar más o menos perjudicado por las últimas decisiones del actual Gobierno de España.
Esos energúmenos, movidos por los sectores más reaccionarios de la iglesia católica española y por la extrema derecha que suspira por el retorno de ese fascismo tan español que fue el franquismo, representan la parte más incivil de una sociedad que debería plantarles cara pero que, acojonada por la crisis, prefiere apuntarse a la táctica del avestruz por aquello de ojos que no ven corazón que no siente. Cuando saquen la cabeza del agujero es posible que se encuentren con un mundo que no les guste nada pero cuyo cambio requerirá mayor esfuerzo que el necesario si las cosas se intentase cortar cuando se encuentran en las primeras fases de crecimiento.