Uncategorized
Los Piratas del Caribe Somalí
La verdad nos hace libres
La verdad hace libres a unos y a otros lastima.
Os presento, queridos amigos librepensadores una luz inestimable que a algunos les parece del todo “luciferina” y “demoniaca“.
Atributos alagadores. Ambos términos me son simpáticos pues “lucifer” significa el que trae la luz al mundo y “daemon” significa conocimiento de la naturaleza del universo, por lo que permítanme sólo por esta vez, una soez expresión: ¡a la m. la oscuridad y los oscuros!
No os cuento más, vezlo vosotros mismos. Os dejo aquí 2 vídeos de una entrevista, ya que si una imagen vale más que mil palabras, este vídeo para mí vale un millón. Llogari Pujol:
http://www.youtube.com/watch?v=ZxuFf7yXRCM&hl=es
http://www.youtube.com/watch?v=t2QzqmN_txk&feature=related
Anticlericalismo
La iglesia católica española se queja del creciente anticleracalismo de la sociedad española, considera que la sociedad actual está inmersa en una suerte de deriva perniciosa cuyo principal resultado parece ser un creciente anticlericalismo. Es posible que la jerarquía católica española esté en lo cierto, el anticlericalismo puede que se extienda en España pero no por las razones que ellos piensan sino por otras muy distintas y que trataré de exponer a continuación.
Durante muchos años la iglesia y el poder han ido de la mano en nuestro país hasta extremos realmente vergonzosos para esta última como ha sido el período correspondiente a lña dictadura franquista. La llegada a la cúpula de la jerarquía española de monseñor Tarancón parecía que encuzaría las relaciones entre una iglesia y una sociedad que se movían en tiempos diferentes; los sucesores del cardenal valenciano y la llegada de un papa como Juan Pablo II al pontificado vaticano hicieron que las relaciones volvieran a tomar caminos divergentes hasta llegar a un claro enfrentamiento entre ambos estamentos.
La postura, mayoritaria, de la jerarquía católica en asuntos como el aborto, la investigación con celulas madre o el derecho a una muerte digna, así como su empecinamiento en seguir manteniendo privilegios económicos en asuntos como la educación,y su oposición a avances sociales como el acceso a determinados derechos de colectivos marginados hasta la fecha, ha hecho que la brecha entre la sociedad y la jerarquía se haya ido ensanchando y que la beligerancia demostrada por la iglesia, tanto a través de sus portavoces como de medios de comunicación afines o de su propiedad, haya finalizado en un conflicto que para sus principales impulsores, la jerarquía eclesiástica, es una vuelta al endémico anticlericalismo español aunque, más bien, sea el resultado de la pugna entre el dogma y la razón. Pugna en la que, esperemos, la razón se imponga al dogmatismo y la luz del conocimiento sea capaz de iluminar a toda nuestra sociedad.